Generalidades

En primer lugar, una nota lingüística: además de «mariposas nocturnas» se puede decir polillas, pero no estoy usando mucho ese término porque en esta región designa solamente a las polillas de la ropa. En algunos libros se puede encontrar el término palomillas para las mariposas nocturnas, pero aquí tampoco se usa.


Super-sentidos nocturnos

Las mariposas nocturnas están activas de noche. Igual que las diurnas, la temperatura de su cuerpo es la misma que la del ambiente, y para volar necesitan precalentar los músculos que mueven sus alas. Las diurnas logran esto poniéndose al sol, y las nocturnas… están cubiertas por una especie de tapadito de pelo bien abrigado. Gracias a eso, ejercitando un rato las alas logran entrar en calor y despegan.

Uno de los problemas de vivir de noche es que hay poco o nada de luz para ver lo que hay alrededor. Por eso los ojos de las mariposas nocturnas tienen una sensibilidad a la luz mayor que los de las mariposas diurnas. Hay que tener en cuenta que algunas nocturnas, como las esfinges, visitan flores que se abren de noche, por lo que les es útil verlas. Localizar a posibles parejas es otro asunto, porque las nocturnas suelen tener colores apagados, que no destacan en la oscuridad; pero para eso usan el olfato. Las hembras se quedan quietas y emiten aromas que los machos olfatean a mucha distancia con sus antenas pectinadas.

Cuando se hace de día, las mariposas nocturnas se acomodan en un lugar y «duermen». Sus colores poco llamativos hacen que sea difícil distinguirlas sobre las hojas, las ramas o las piedras.

Al estar activas de noche, las mariposas nocturnas no tienen que preocuparse por los pájaros, ya que la mayoría está durmiendo a esas horas; pero, en cambio, pueden perseguirlas los murciélagos, que usan la ecolocación para encontrarlas. Algunas mariposas nocturnas pueden oír a los murciélagos y esquivarlos. Otras veces producen ellas mismas sonidos que los despistan.

Igual que las orugas de las mariposas diurnas, las de las nocturnas no parecen preocuparse por la hora del día y siguen con su rutina de comer un rato y descansar un rato sin importar si es de día o de noche, aunque como excepción a la regla hay orugas de actividad exclusivamente nocturna.


Pupas

Al terminar su etapa de oruga, las mariposas nocturnas suelen convertirse en pupas sueltas o pupas envueltas en capullos de seda. A veces, el capullo de seda está envuelto a su vez en hojas, de manera que si está en un árbol es muy difícil verlo.


Nacer de noche

Si queremos ver el momento en que hace eclosión una mariposa nocturna, tenemos que saber que eso generalmente pasa de noche. Si la pupa estaba debajo de la tierra va a ser un poco difícil ver la eclosión propiamente dicha, pero por lo menos podremos ver cuando la mariposa sale de la tierra para extender las alas.

Acherontia atropos plate from “Der monathlich-herausgegebenen Insecten-Belustigung…” (A. J. Rösel von Rosenhof, Nuremberg, 1744)

Mariposas con malos asesores de imagen

Las pocas veces que las mariposas nocturnas consiguen algo de propaganda, no es muy positiva. A pesar de que algunas especies son hermosas, la cultura popular solamente conoce a Mothra la polilla gigante, a la esfinge de la calavera, al siniestro hombre polilla del folklore estadounidense y al pirpinto de la yeta, enorme mariposa que se supone que trae mala suerte. Ojalá alguien se acordara de que los gusanos de seda son orugas de mariposas nocturnas.

Ahora que viene a cuento: las mariposas nocturnas mencionadas en el libro El silencio de los inocentes son pirpintos de la yeta (Ascalapha odorata). En la película usaron una esfinge de la calavera para el afiche porque daba más miedito, mientras que los ejemplares que muestran en el metraje son esfinges de la especie Manduca sexta.